sábado, 26 de diciembre de 2009

Sobre sensaciones de un desastre...




Sabes que algo va mal…

Has logrado tu ascenso, llevas ropa de marca y un garaje te espera.

Pero en cualquier momento pueden alcanzarte esas voces gélidas de la medianoche.

Una curva a destiempo, varias células defectuosas, una daga pendenciera… El infierno tiene las paredes blancas.

Caminas sobre los cadáveres de millones de idiotas que, como tú, un día creyeron ser importantes…

De todos los egipcios que hubo, sólo se recuerda a un puñado de reyes…

Intuyes que todo es en vano…

Se nos ha castigado con el maldito don de la consciencia.

Y ella nos recuerda lo solos que estamos, lo ridículo de nuestra lucha.

Veremos a nuestros padres morir, a nuestros hijos crecer y a nuestro cuerpo pudrirse.

Y seremos parte del camino donde otros pasarán creyendo ser importantes.

¿Para qué resistirse?

Once veces más pequeños que Júpiter.

Júpiter no es nada...

Y tuvimos que descubrirlo…

Algo va mal. Si aún no lo sabías, espero que puedas perdonarme.

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