
Haití, Haití, Haití...
No hay mal que cien años dure... excepto en Haití.
Nos impresionan más los muertos que los hambrientos...
Pero los muertos están muertos.
Y los hambrientos...
Todos los males de nuestro siglo se concentran en Haití.
También nuestros pecados están en Haití.
Quizás el infierno sea nacer en Haití...
Dios aprieta pero no ahoga... excepto en Haití.
No hay comentarios:
Publicar un comentario